31 oct 2013

Tatanacho...


Un cantar como un poema en prosa que se queda como 'solo unas ganas de cantar', oprimidas en lo tangible ya que esas se han desbordado en lágrimas y el cantar son los recuerdos... No, no son los recuerdos; SON recuerdos.
Un cantar de un presente que se detiene. Una sonata de repentinos cristales sueltos, a merced de lo efímero y de la melancolía y, sin embargo, una melodía de aquellas que no se retienen en 'solo recuerdos'.

Yo te decía "abuelito" e imaginaba. Yo veía chocolates y decía "abuelito" porque nací imaginando una estructura física intangible y tan incomprensible como suena.
Yo recibí la noticia martes 30 de octubre. Martes, los martes... Martes. Los martes de cordon bleu o carnitas para tacos; martes de sangría con sauvignon o agua de piña; martes de Freud o Sartre e imaginar nuevas
 vocales, nuevos colores, nuevas teorías.

Recuerdo los martes porque recuerdo tus libros. Porque aquél sol entre las flores blancas del jardín imponente en el ventanal cerraba un círculo de cristal en una burbuja opuesta a los demás presentes; y éramos tú y yo en aquella burbuja pragmatista, comer para comer y no para platicar... Y comer y despedirse...
Pero hablábamos con la presencia, en secreto, criticando a los demás; burlándonos de sus opiniones relacionadas con predestinación y teísmo, con lo dogmático y el idealismo trascendental... Pero de un existencialismo que solo tú y yo en esa mesa comprendíamos; yo en el nacimiento del metaverso al aprender, tú en la culminación por derecho a la opresión en conocimiento hacia cualquier forma de filosofía.

Éramos tú y yo pidiendo poco de comer y comiendo en silencio. Y en silencio analizaba las esculturas en tu librero, sosteniendo tantos secretos y tantos placeres inmateriales dentro de unas cuantas palabras impresas. El esoterismo de observar el lomo de los libros expuestos para imaginar que descubría la implícita curiosidad que solo unos pocos y específicos humanos 'lográbamos' comprender.
El seguir la líneas del grabado en la alfombra por seguir un laberinto hasta llegar a los chocolates, esos chocolates, tesoro... Mi padre, tu hijo, regañándome por tomar "de más", y tú regañándolo a él por no dejarme. No lo olvido, claro, por supuesto, y el piso era lava.
Hoy me doy cuenta que momentos que pasé contigo, si ya los olvidé, es para que tú nunca los olvidaras... Desde mi nacimiento hasta el final de la lactancia, pues heredé tu memoria, que a veces es clavo sentimental, por todo esto que me acuerdo.
Éramos tú y yo, dejando a mi padre preguntar para responder como homo sapiens y platicar con la presencia. No lo olvido, claro, por supuesto, esperando que cuando acabara ese recuerdo, recordáramos que íbamos a querer nunca olvidarlo... Jamás.
Jamás, la palabra gas mostaza.
Éramos tú y todos... Yo que te entendía pensando ser el único; los hermanos, tus hijos, los hombres y la dama, las personas más fuertes y cultas que he conocido como seres humanos dentro de esa misma burbuja que los encierra inevitablemente en mi memoria que, inevitablemente, se encierra en la memoria colectiva...

Y de repente unos dibujos que, sin querer, descubrí en mis morbos infantes. Unas líneas rectas que yo no entendía como estructuras; hoy, te lo juro, pienso que me hubiera gustado platicarte de lo que he aprendido de arquitectura en la carrera... Te lo juro, lo libros que leeré en tu honor.
Y de repente aquellos dibujos que me provocan imaginarme en un bar, rodeado de gente, de prensa, de fanáticos; y yo pensando en tu legado. Y de repente las ganas de cantar aquella melodía que me provocan pensar en los recuerdos... No, no son los recuerdos; SON recuerdos.
Aquellos dibujos que me ayudaron a descubrir que construiste no solo casas y edificios. Construiste una leyenda de brillantes huellas, trascendentales... Construiste vidas en luces bípedas.

No abuelito, a ti no te pasó nada...
Se necesitaban más lunas en el cielo, y solo tú podías construirlas...

Te quiero, abuelito... Tu nieto, el existencialista, sabe que solo fuiste a construir lunas en el cielo.

29 oct 2013

Sony Vela


No le creas a las flores
Se marchitan de celos al verte
Y se queman de envidia al verte
Pues solo al verte anhelan dejar de ser flores

Y no te comparo con primavera
Porque eres una mañana de invierno
Pues solo en las mañanas de invierno
Mueren mis ganas de entrar en calor
Y de ser querido y querer como quiere el agua
Dejar de moverse para convertirse en hielo
Y con el hielo quedarse junto al invierno
Y caer sobre la hierba en la mañana

No le creas a las flores
Esas flores que ahora yacen congeladas
Porque no soportaron el frío
Que causamos nosotros con tanto calor en la mañana...

17 oct 2013

Durazno


Estoy sometido bajo una luna rebelde
Luna rebelde con olor a durazno
Que no le importa mostrarse
Que no le importan las luces ni las prisas

Las nubes censuran su aroma
Nubes promiscuas de los vecinos
Sentado bajo el régimen de los oscuros
Cantan las ganas de la altura
Sollozan mis ganas de alcanzarla

Tú que te acercas para evitarme
Gustas de presumir tu encanto
Se lo permites al mundo enfurecido
Que se apaga para distraerse contigo
Y yo bajando la mirada hacia una idea
Intento tomar el viento con la mano...

Me gustaría que fueras imposible
Que velaras por llamar la atención de las rocas
Que alucinaras alfileres en esas nubes
Y no camas con espadas

Me gustaría que fueras como la luna
Valiente opacando las estrellas
Me gustaría que fueras de vestido negro
Irreverente en tu aroma de luz puntual

Me gustaría que seas la luna
Siempre imposible... Y nunca invisible...

8 oct 2013

El discreto encanto...

Si llevo horas despierto.
Si sobrevivo a la estancia de colmenas sedadas.
Si estoy contento por el líquido vapor glacial.
Si conllevo la guardia esquizofrénica o prejuicio.

El delirio que bien se merece, se esconde y supera. Particular estética, nidos bípedos que se extinguen y en sábanas recitan, proclamando el estereotipo que los identifica solo para escapar. Contrario al susto que provocan las bajas culturas, las que en melodías rompen principios, las que queriendo ser provocan estar por guardar la espuma. Atacando cenizas por urgir salir de ahí, enfrentan el cosmos completo sin aliados...

27 sept 2013

Miedo.

El miedo a la vida.

A ser comunicado. A vivir entre las teclas.

El escapar de la música y del silencio evitando las palabras.
El emerger de la madera profeta de líquidos dentro de una cordura.
El acostarse en sudor metálico y parecerse a las alfrombras.

Miedo a correr entre la arena, y contar el bosque de las entrañas.
Huir de las nubes, esconderse en los pechos de almohadas silentes.
Fantasear con el imposible, pegarse al éxtasis infinito.
Tocarse hasta explotar el volcán inactivo por no poder torturar.

Aceptar la extensión de los llanos para no recordarse.
Contrarrestar una lágrima para dormir a pesar del tono grave.
Buscar y perderse sin escribir como el usuario.
Aceptar el pánico, enloquecer con las sombras la espalda.
Se siente el frío de la ironía a lo que se aspira perpetrar.

Fugarse ante lo desconocido para no mostrarse existente hacia uno mismo.
Querer pertenecer al revoltijo de insectos por creer en resplandor,
Cuando se merece ser tarántula...

Cuando se merece ser miedo.
Cuando se perdona tener miedo....
Se reconoce lo incógnito salado y se inunda lo brutal
Respirar el cristal de la tierra ajena a nuestro umbral de costumbres.
Se suspenden los parásitos en la humedad dulce de la piel.
Se escuchan voces...

Cuando se observan entes externos a uno mismo.
Cuando se padece lo completamente bizarro.
Cuando se pierde uno en uno mismo para alimentarse.

Corre...


22 sept 2013

Frío. (II)

Me he estado comunicando mediante símbolos, he estado compuesto por estancias de humo; he estado, por fin, sin ningún padecimiento. He sentido la soledad que merezco, y me he paralizado al momento de escribir queriendo expresar lo que siento, golpeando el suelo del escribir por escribir mediante la experiencia que es, sin preámbulos, una vil y minúscula mierda.

Y he pensado en que he sentido el querer creer que quiero sentir la necesidad de tener a alguien a mi lado, sentir un romance correspondido con la idea de que nunca será funcional, de que nunca será.... he pensado en tener fe en mi locura creyendo que con un beso de ella será suficiente para regresar a la estabilidad que alguna vez me permitió permanecer. He estado escribiendo en una subjetividad poética, contradiciendo mi escepticismo, en el que 'escribir por escribir' se diluye en un concepto remoto al del 'arte por el arte'.

He tomado sin consideración alguna en mi salud mental y, sobretodo, física, corporal, fisiológica.

Recuerdo lo que soy el día de extrema soledad; recuerdo lo que decidí ser antes de corromperme por mi propia necesidad de ser diferente siendo diferente, recuerdo que lo que la prisión romanticista ha intentado imponer en mí me ha llevado a imponerme reglas de comportamiento social, y yo no soy así.

La maldición del poeta estrecho, todo sin querer, casi sin querer estar. Y regreso al estar corrompido...

Pintura tendida, entre la saliva de las cenizas malolientes que me atormentan antes de soñar; y explorar los infinitos, los imposibles, los remotos adyacentes del concordante parecido a la hormiga silente. Perdón si el laurel no recibe retroalimentación, perdón si el caudillo es solo un instante. Perdón si se piensa, si piensas, que la nota suicida tiene corazón, corazón loco, con querer enamorarse de aquella belleza, belleza que sostiene de telarañas confusas ante mi realidad.

Que se convierta en mi diario, en mi desdén complacido, en mi solitario partir constante al urgir fantasmas, en el estar para no ser y, por lo tanto, en el cliché que me convierte en mis ganas de ser escritor.

No soy escritor; no soy dominador, pero si soy dominante. No soy amante de lo humano; no soy mortal, pero si soy indestructible. No soy misericordioso; no soy estricto en principios, pero si soy fiel y leal ante la idea pasional para seguirlos hasta la muerte....


Y hasta la muerte.


He seguido lo que soy, sin saber con certeza lo que soy, porque no soy nada; sin el independientemente de los adjetivos. El buscar quién soy, conociendo mi proeza... La odisea húmeda de placeres, aquellos placeres con los que no me rendiré al momento de someterme ante lo que soy dispuesto a rendirme.

Y me rindo, no necesito pero necesito. No quiero nada porque lo quiero todo. Y el cenicero desdicha el desacuerdo de búsqueda sobre lo que la aspiración pretende descansar ante el sentarse y con alcohol pensar que éste podría ser el último día de mi vida... Para que la soledad me siga acompañando, sabiendo que a nadie le va importar un carajo el hecho de que yo considere mis escritos como una prótesis de lástima y que considere el hecho de que por escribir mi lástima se escatimara en la estadística entre los lectores.

Nadie lee porque no quiero que nadie me lea... Queriendo que todo mundo lea... Porque estoy solo, o con Soledad, mi amor único e irrepetible...

Mi amor para siempre...

14 sept 2013

El Aroma del Cielo.


Dejando de amar mi vida me despido.

Me he apagado con lo único que puedo sostenerme.
Me he apagado porque solo se necesita un suspiro,
porque en el oficio anónimo se necesita encontrar...
encontrar lo que la gente busca,
porque no hay límite más largo
que el estar completamente solo....

Es un infinito verso que nadie lee,
nadie escucha,
nadie siente y nadie percibe.
En un susurro pueden suceder muchas cosas;
yo creía que ser escuchado no importaba,
pero de mí a nadie le interesa ni un susurro escuchar.

Me elevé con una puerta al pecho
a veces me dejé caer en el cenicero de nadie,
porque lo fácil de vivir es ser invisible
y ser cenizas.

Que mi vida sea un silencio merece ser la palabra muda,
que mi cuerpo sea una galería
y los prejuicios merecen ser la voz no juzgada.

El aire que camina sobre el alma
que creía ser sobre mi alma,
porque mi alma es un robo
y ese robo fue tragarse el ímpetu del viento,
porque de aquel viento mi boca se invitaba...

Creía que en mi sueño se desnudaba la arena
y en la arena se absorbió sólo el mar sincero.
Porque sincero pasaba el tiempo de la herida,
como el límite de mi sonrisa
como mi alegría de pañuelo
como mi sangre que fue una mancha para los dioses...

Hoy me despido con el corazón seco,
con el fuego arañando la piel de mis desvelos
con lo que sopla el verbo burlándose de mí.

Hoy, la noche está en mi piel
donde el mundo entero duerme...

Hoy me despido porque no saludé nunca a nadie...
Hoy mis lágrimas son las flores que nunca habitarán sobre mi tumba.

Hoy nadie lee esta última nota suicida
porque no soy capaz de suicidarme,
pues no he visto la vida
desde aquel recuerdo indeleble
que solo yo noté
porque ya estaba muerto...


Así huelen las nubes...

13 sept 2013

Viernes con Soledad de Javier Martínez



Todos los viernes me siento solo, acompañado por soledad, a contemplar mi vida. Mi vida se está yendo lenta. En estos días nada pasa, nada cambia; solo hay dias que saben igual al que acaba de pasar. Prendo un puro y contemplo mi vida, viendo como nada cambia. Me entretengo viendo como nada cambia. Escuchando a mi soledad, tan llena de sabiduría, me ve a mí; se ríe y sin tocarse el corazón se queda callada viéndome escribir sin decir una sola palabra. ¿Será acaso que está cansada de estar ahí y no ser nada? Yo le pregunto y no cambia nada... yo sigo solo y ella callada. La desprecio porque me acompaña, pero ella esta ahí para acompañarme en la nada; no piensa en mí...  piensa en nadie. Ella solo va y viene por el infinito, buscando a un pobre tonto solitario que se aventure a escribir con ella, él la piensa suya pero ella no es de nadie; ella lo va paseando desnuda y desdichada, ahogándose en las lágrimas de almas solitarias, indispuestas a pasar otro día viviendo en soledad. Me ve escribir y piensa en mi alma, en cómo llora cada vez que mi agonía me da tabaco para dar relevo a su prima soledad, a acompañarme en mis pensamientos nublados por placeres espontáneos... cada vez que fumo más.
Fumando más, pensando menos... fumando menos, pensando más. Me ve escribir y quiere estallar, pues en mis palabras de soledad no hay nada menos, ni nada más, que su presencia... su presencia que me trae paz. Ella enfurece y yo me río, sin tocarme el corazón me quedo callado, para escucharla preguntar si soy feliz; no le respondo y se enoja más. La veo alejarse sin nada más que la mano de soledad, dejándome solo... sin nadie más.

12 sept 2013

El Enfermo.

Y un perplejo montón de paranoicos automatizando esquirlas o simplemente padecen una memoria asquerosa o no padecen memoria. Algunos sufriendo interés al indiferente, el que quiere perderse por cometer errores a propósito; otros contagiando preocupación al loco que es feliz con su locura y por loco no quiere dejar de ser loco y no quiere volver locos a los demás. Incluso algunos rezaban por el ateo o el pagano o el deísta o por el loco. Los amigos repitiendo "some crazy shit yunno" por demostrar que aparentan ser buenos amigos sin descartar lo internacionales, vaya, transmitiendo para sí programas de televisión y películas... Some crazy shit yunno.

Al loco no le importa estar solo por no estar con aquellos conocidos que creeían que el loco se sentía solo por no estar junto con ellos. El loco observaba a la gente por ser gente cuerda y buscaba sin excusa o fundamento una burla para reírse de la burla si la gente que observaba resultaba ser gente loca, pero nadie igual de loco que él, aunque estuvieran más locos, porque la locura no se comparte, la locura no se transforma... se crea o se destruye.

Locura cuando el humo del tabaco cambia por nacer cambiando otro sentido fuera de todo lo estalecido por cuerdos que se creen locos por el placer combustible. El añoraba descubrir que en efecto era la única manera y que seguir el triunfo era una puerta abierta y que no buscar el triunfo era ya estar dentro por pertenecer al hogar, el cuerdo toca el timbre sudando y adolorido, el loco busca la puerta abierta, muerto de risa para manipular su fantasma, y grita para anhelar que no haya respuesta.

El loco es impredecible en su método porque no tiene método pero lo sigue, y su técnica es infalible porque los cuerdos lo toman como técnica fallida. Díganme que no y golpeen la mesa con sus cráneos frustrados porque nunca diré que sí... porque NO.

El señuelo de la verdad absoluta manipulada porque la verdad absoluta parece ser lo que los demás tomen como verdad. "Yo lo sé todo porque no demuestro lo contrario". El Loco no es necio, es cambiante. Al loco no le gusta el pasto mojado porque es una alfombra sucia. Deja de observar abriendo los ojos y opinar estando de acuerdo es callar cobardemente, y repetir con palabras lo que aprendió es conformarse con la ignorancia y querer ser libre por querer ser como los demás es encadenarse a la estupidez y ser esclavo de la decadencia colectiva.

El Loco es el tercero sin discordia y juega con el aire para provocar la tormenta mientras odia la palabra por usarla demasiado, el loco odia las palabras que se usan demasiado pero no busca otras palabras, las inventa, aunque se escriban igual, suenen igual y signifiquen lo mismo. El instrumento musical es el cuerpo y cuando hay un instrumento musical enfrente no puede hacer música y si aprende a usarlo aprende de los demás, no crea, se suicida a la cordura. La vida no es sueño, el sueño es la vida ODIO ESA FRASE... Muy cierta.

Al loco no le importa la gente pero hace mucho por los demás, platica para callarse intentando no darse a entender por estar entendiendo. Si el loco olvida lo que se soñó al despertar es porque sigue soñando.

3 sept 2013

Ectoplasma.

(Ella, fantasma)

¿Por qué el aire entra más frío a los pulmones mientras se tensa la piel y los ojos esquivan los ángulos?
Las ganas de ser ciego para que no pierda las ansias, por eso no te veo, evito las sonrisas, las palabras y las miradas rápidas. Te siento sobre mi espalda y la presión obstruye la atención a la vida; la urgencia de seguir en el trayecto imposible. Estar corriendo confundido en un túnel, donde se desata un diluvio en el exterior y el final es oscuro e incierto, mirar hacia atrás para mostrar el sudor anónimo del pecho. Golpeo el suelo con la barbilla pero el espacio no se detiene escandaloso y el ruido estrecha la vista.

Imagina un viaje a la montaña y tal y como es y súbito como lo sientes. Enciendo un cigarro en la cima, el viento mueve la flora y mi camisa, el humo parece invisible; la vista es y no está, lo que ves está pero no es. Un paisaje en el que al parecer te encuentras, pero no tocas el paisaje, que es lo que vale la pena, lo hermoso. Eres feliz no porque estés pensando en el lugar en donde estás, sino por pensar en lo que ves. El color inmóvil de la distancia, el relieve del horizonte, la textura de la alfombra viva bajo nuestros pies, el ave escurridiza rompiendo un orden, la entropía del corazón...

Pero cuando es de noche. Aquél diluvio seco y de negro placer, el dónde es cuándo y viceversa, cuando estoy, donde soy... me escapo hacia el mismo lugar para fumar el mismo tabaco; pero aquella vista, lo hermoso, lo que vale la pena, ya es distinta. Se nota un cambio en la percepción y se siente un sobrenatural giro incompleto, estoy sobre un suelo horizontal y el abismo es aquél lienzo negro con pequeños puntos blancos. La luna, estando antes a mis espaldas, me cobija con su luz desde arriba y me dejo caer.

¿Por qué se están helando mis pulmones mientras te siento sentada detrás de mí?
Será que me encuentro observando aquél paisaje oscuro, un papel; que tu presencia es aquella luz, cobijándome. Será que estoy buscando el lienzo, ser ciego; que aquellas sonrisas, miradas y palabras no están... y me dejo caer...

¿Hasta dónde voy a caer? ¿Hasta dónde dejaré de sentirme así, sin sentirte ni observarte? ¿Será duro el golpe? ... Será duro el golpe. Estoy observando un paisaje oscuro que no quiero tocar... porque no puedo tocar la luz detrás de mí.

27 ago 2013

Ella, fantasma.

(Ectoplasma)

En el rincón de espectacular nombre y de fuerte monumento, en el correr de millones de almas y pedazos de las mismas, se jubila el hielo a su esplendor de estatura magnífica y desaparece.

Las señales aromáticas de un pilar de interpretaciones que llaman al vacío una mirada sin sonrisa, pero dudosa, y un caudal en expansión de cristales neuronales de tiempo eterno y espacio sin espacio buscando preguntas que hacerse.
Se anhela el arrivo de la noche, y con la desesperación se inventa sin pausas, relacionando una estrella con la otra, procurando el negro en todos los detalles, creando una hoja donde aquellos destellos blancos representan comas y puntos y acentos; aquella oscuridad se transforma en oraciones y en frases y en recuerdos... Vastos. Hay más, hasta cuándo, no están. La prisión invisible, encerrarse entre manjares, el suelo y el sueño; el umbral ojival melancólico, jambas estrechas indestructiblemente  débiles.

Configuración de playa color lágrima, donde no se reconoce la frontera entre la arena y el mar, arena y mar... arena y mar. Se entierran los dedos de los pies asustando cangrejos, el sueño y el suelo... Y el aroma regresa. Aquella estructura de pintura o palabras, de un negro detallado y de comas y puntos y acentos; de una prosa con velocidad líquida. Paranormal desnivel, el suelo y el sueño... y una lágrima.

Aquí la boca seca, allá los labios eufóricos. Levitando el corazón escudo, arrastrando el poema espada. Una mascota querida usada en duelos a muerte con un espejo hasta sangrar la dedicación en el ataque, dolor y fortaleza, ¡Dolor y Fortaleza!...

Pero sigue ahí sobre el agua la noche fantasma, sigues ahí, sigues ahí.

29 jul 2013

Metilfenidato.

La teoría del Duelo Perpetuo trata de explicarse a sí misma la posición del Orgullo dentro de una persona, resumiendo que el Orgullo y el Orgulloso son secciones que se complementan pero que no conforman un total psicopatológico.

La teoría del Duelo Perpetuo se rodea por dos leyes y una tercera fracción inmaterial. El orgullo es inofensivo entre dos condicionales muy diferentes, irónicas, no es una teoría como tal uniforme; se mezclan la ley de Coulomb y la Entropía. Los opuestos, en la teoría del Duelo, no solo se atraen, hay algo “Darwinesco”, el orgullo atrae al opuesto para esclavizarlo, pero no martirizarlo, Maquiavélico y tierno. El humilde admira al orgulloso, siempre y cuando tenga éste algo que ofrecerle, pero no necesariamente, el humilde, necesita esta oferta intelectual, sin embargo no sufre conciencia y no logra digerir el concepto motivacional de premio por independencia o fácil aprendizaje autodidáctico aun siendo capaz de posibilitarlo. El orgulloso no recibe paga porque, tautológicamente, no la necesita, entonces cubrimos dos necesidades que paradójicamente se complementan en un ámbito social; ya no existe un “te proporciono porque tú lo careces”, es un complicado y capitalista “te proporciono lo que no tengo, porque no lo necesitas”. El humilde es indefenso cuando el rival se defiende y es transparentemente indestructible cuando es atacado; así, el orgulloso le proporciona un escudo contra el escudo al humilde y éste le proporciona una infalible falacia ex populo al orgulloso o simplemente la bienvenida teoría consensual… tremenda espada villana de una manera justa e injustamente heroica. Esto como variable atenuante de la primera condicional; la ambición maligna, fundamentada por el fanatismo del círculo social voluntariamente dependiente, provoca el imperialismo idealista del orgulloso.
La segunda condicional, la Entropía, ejerce una constante indefinida. El rival posa sobre la paradoja temperamental del orgulloso y el caos se expresa en implosión; un contrario es, fundamentando la ironía representada en diagrama de Venn al entrelazar ambas condicionales, el similar orgulloso; descarto la refutación hacia ésta segunda condicional, ya que el rival puede o puede otra cosa y el protagónico reacciona de la misma forma o de otra ante la capacidad o la capacidad de otra cosa del rival. Recordemos que ambos cuentan con ex populo, y que si estos “refuerzos” estallan en conflicto, ambos orgullosos pueden o no pueden o pueden de otra manera conciliarse… o no.
Sucede en ciertos individuos, incluyendo a uno, que estas cuatro partes de la teoría del Duelo Perpetuo ES la sección complementada dentro de lo que ESTÁ en el total psicopatológico; en ciertos individuos, la teoría del Duelo Perpetuo es ambigua. Se refiere a la interna y a la externa, la externa ya está escrita… la interna es relativa a lo explicado y relativamente inexplicable. Tratémoslo como la teoría del Duelo Interior Perpetuo, cuando la Doble Personalidad está fuera de la cuestión como espectadora pero acercándose a un parecido Deísta. 

Es cuando empiezo a escribir sobre mí pero generalizando, linda paradoja… un Origen. Es cuando el título y el texto comienzan a colaborar. La Locura, mi sensual e insoportablemente adorada compañera, punto (con una pausa de paréntesis, la Locura y el ser que es Loco, para separar sin tomar distancia… ahora sí).
Tal vez me distrajo la futura carencia de cerveza, cuando mi mente se tortura por querer que no se quiera querer hacer necesario un vicio a sabiendas de una inmunidad a la adicción. Tal vez solo queda un trago, Leeloo lo examina y se va desinteresada, me urge no desperdiciarlo porque me urge tomarlo, debido a eso no pensaré que no pensé eso mediante la inmediata e inmediatamente futura combustión del génesis de otro cigarrillo; lo haré posible, el deterioro temporal de un vicio mediante del secuestro perpetrado por otro vicio. En ocasiones pienso lo que estaba a punto de mencionar pero que acabo de olvidar; pero recuerdo la similitud (y la gracia que eso me ocasiona) a los juegos de Mario (Nintendo, no trato de agregar personajes), ya no se puede regresar, ya no se puede estar preocupado por lo que necesitas olvidar, quieres recordarlo pero lo recuperas solo si… para volver a empezar tienes que morir… o suicidarte. Ya lo recuerdo; en ocasiones pienso que pensar en algo que quieres hacer a corto plazo mientras el plazo se cumple… pausa, terminé el cigarrillo, ahora pienso que es mejor ese último trago antes de que se caliente. Levanto unos milímetros la cerveza para arrepentirme, escribo, frustración del bombero neurona cuando las ideas se incendian, se consumen, se agotan… se hacen cenizas. Era un trago antes del último trago, sentí que, en efecto, se calienta la cerveza; acepto la derrota, se acabó la cerveza, quedan muchos cigarrillos. (…) atascado, fallas de redacción, la idea sigue viva. Continúo regresando un poco, morir otra vez, mientras el plazo se cumple me preocupo por el vencimiento del mismo. Obtengo lo que quiero cuando no estoy pensando en cómo quiero obtenerlo… “La Mente actúa de formas misteriosas, pues solo la mente puede ser el verdadero DIOS de uno”.

Sufro el placer del Orgullo que no me hace ser Orgulloso mientras sufro el placer de la Humildad que me hace ser Orgulloso; orgulloso de ser humilde y soy humilde por el Orgullo que me domina. Después de abandonar el retrete que se tornó incómodo por estar sentado en él y no estar usándolo (porque lo usé y al terminar me senté debido a que, en ocasiones, siento miedo porque siento que si me muevo, si cambio de posición, huyen las ideas), me acomodé en la pequeña alfombra del baño que está junto a la pared donde se recarga una bolsa enrome que guarda una casa abandonada de campaña,  la usé para recargar mi espalda. Ahí, donde Leeloo descansa; al sentarme, coloca una pata en mi hombro, después se asoma su curiosidad a la pantalla y ahora masajea mi cabeza… somos buenos compañeros de cuarto, de baño, de… compañía. Se aburre, se acuesta y se da un baño gatuno. Ahora en serio comienzo a sufrir la carencia de cerveza, planeo maliciosamente escabullirme entre los escondites de la casa donde se reservan las botellas de alcohol, un segundo. Licor de membrillo “La Hojarasca”, Gabo es omnipresente, catorce porciento de alcohol, dulce y tan dulce como para un buen café, tal vez miel o tal vez hallé al Oporto barato… tan inocente como un inofensivo asesino que sigue siendo asesino.

El incentivo. La sustancia es chispa y corredora de fuerza al mismo tiempo, sigue un camino establecido por la patente para detonar lo que serían sus propios destellos; queman pero uno no puede dejar de mirarlos. El prejuicio a la hermenéutica por ser hermenéutica es atacar a alguien por tener un arma con la misma arma, siendo ese alguien uno mismo. Pero esto no es una contradicción, una contradicción en un ejemplo es beber alcohol debido al dolor que se siente al aceptar que se es un alcohólico, una contradicción fuera del ejemplo es hacer y/o decir una estupidez por ser estúpido, no por ser las causas un error que “no va contigo”. Cuando se busca la libertad hay que encerrarse.

Aquél incentivo. La sustancia sofoca al que se sofoca por pensar que no quiere sofocarse, es liberarse en la prisión. Leeloo es peligrosa al enojarse, pero predecible; Leeloo es peligrosamente impredecible cuando se divierte y juega. Una persona se defiende cuando otra persona intenta quitarle lo que necesita y es predecible; si esa otra persona intenta quitarle lo que divierte a la persona, la persona busca venganza, no solo defenderse.  “La Hojarasca” es impaciente.


Fue un incentivo. La sustancia que provoca pensar… he dejado de pensar en ella, de actuar sobre su efecto por placebo irónico, de buscarla para buscar. Regresé y se me ocurre imaginar “regresé a ser humano”… humanoide quizás, quizás es cansancio. Hastío, lo que antes me provocaba la píldora ante todas las cosas; hastío ante la píldora… Teoría del Duelo Perpetuo. Ahora solo queda no intentar descubrir si fue el escribir o lo escrito lo que me hace o hace al escrito simplemente… Perfecto (punto final, por perfección al terminar con la palabra “perfecto”, pero no es el punto final justo después del perfecto, puntos suspensivos, Teoría del Duelo Perpetuo, ahora sí).

25 jul 2013

Solo Basta

¿No recuerdas lo que te dije aquella noche antes de desaparecer entre la penumbra inquieta...
No recuerdas mis ojos tímidos ante la dicha de tu belleza esbelta?

No recuerdas que con tu mirada... esa mirada que movía planetas y hacía temblar los mares, con esa mirada me bastaba...
y que con un beso tuyo podía destruir montañas de un solo golpe,
porque con solo un beso tuyo me bastaba...

Que no era suficiente el verte sonreír cual pañuelo sobre la mesa,
Que fue necesario levantar un suspiro sobre guerras entre ángeles,
Que aquellos ojos perturbaban la noche,
pretendiendo ser estrellas solemnes...
Que con verte a los ojos... me bastaba.

Que podía escribir un libro, al compartir en un momento
tu mirada con el cielo, y no regresarle mi mirada jamás
¿No era un libro? Te equivocas... porque diez mil poemas
No bastaban...

Que juré que te buscaría entre las playas y entre los laureles
y te busqué siendo un estúpido, siendo ingenuo y necio,
te busque por caminos y veredas y nunca te encontré...

Entonces pausé mi búsqueda para lamentar la posible futura pérdida
el inminente y presente fracaso...
hasta que recordé por qué te buscaba,
y me levanté...

Y te busqué una última vez,
y te encontré como yo no quería,
y te encontré lleno de rabia y tú de alegría
y te encontré y me perdí...

porque nunca fue como yo quería
porque como yo quería era simple
porque quería tuya una sonrisa
y con una sonrisa te encontré

pero no fue lo mismo, no es lo que fue
porque al encontrarte feliz...
también te encontré con él.

17 jul 2013

Paisajes

Para aquellos de maderas esquivas que provocan un solsticio
Les tengo eficaz la respuesta fugaz del anhelo...
Porque solo nosotros de suelos fríos mantenemos los gustos inciertos
Dentro de circunstancias capaces, dentro de paneles pastizos...

Solo nosotros conocemos el sentido colorido de centinelas audaces
Sobresalientes caudales hirviendo entre panteras selectas de hastío
Para fugarnos por cuales hambrientas hileras de mesas rapaces
Desvío voluntario paralelo al incomodo y su frío...

Hoy no vengo a batirnos de fresas gastadas
Hoy solo soy el recuerdo de la figura desolada
Hoy surtido de jaleas y dulces y la esquirla pasada
Respondo a reacciones de camino charlada
Como espada de escuchas vecinos sobre admirable destino...

Hoy como hoy convengo analizando la tierra
Porque no solitario de fuegos y absenta
Recorro añejos de búsqueda en mareas desiertas

Hoy solo soy el estrago de la canela
Guardado y reposado sobre el polvo que abstiene
El jugo desconocido y que se detiene
Por amores perdidos en rencor que perpreta...
Caudaloso me sostengo en agua perpleja...

Ansioso de perder el preocupo de autoridades esbeltas
Y de corroborar el instinto que mi voz interpreta
Por no huir de espanto ante el corazón que me representa...



5 jul 2013

Cáncer

Después del hastío maldito
Al terminar de arrastrar la sangre de mis pies
Al final de cada beso que se ha diluido en infinito
Al mojarse las manos por limpiar el frío... del vidrio

Seguía cantando, sentado en piedras humeantes
Contando nubes, persecución de escapes... de placeres
Tal vez fueron los pulmones, de tanto respirar, respirar sin aliento
De tanto respirar, sin voluntad el respiro sobre las piedras
Transpiración de hirvientes penas, esmalte de catalizadores

Con estructura de interminable cenicero al urgir la arena
Con el sentido de perdición a la locura de madera rebelde
Como contraria y de escándalo la gárgola en verde perpetuo

Encontré un estado de brillante incertidumbre
Marinera en saladas estancias, una docena de costras...

Mil setecientas gotas de sangre...
Contando nubes entre corredores, lamento gregoriano

Y solitario pero exquisito parecer de gardenias
Al final del hastío, estás aquí... Y sola estás.